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¿Cómo escoger la mejor mochila de montaña?

Una mochila de montaña puede ser nuestra gran aliada en el viaje. En ella podemos portar todo lo imprescindible para realizar una gran aventura. Incluso podemos llevar a nuestro bebé en ellas (mira aquí). El problema está en que también puede ser nuestro mayor incordio. Sobre todo si es demasiado grande, es difícil acceder a lo que tiene en su interior o no se ajusta bien a nuestro cuerpo.

Hay una enorme variedad de modelos y a precios muy diferentes. Es fácil encontrar modelos muy caros que tienen un montón de prestaciones. Sin embargo, un modelo caro no asegura que se vaya ajustar bien a nuestro cuerpo o que cumpla con las necesidades de tu viaje. Así que, no te  preocupes. Se pueden encontrar buenas mochilas de montaña baratas  que cumplen su función. Solamente necesitamos asegurarnos de que cumplan unos requisitos. Vamos a ver en qué tres aspectos nos debemos fijar, antes de comprar una mochila de montaña.

  • Capacidad
  • Características funcionales
  • Ajuste a nuestro cuerpo
Mochila trekking

La capacidad que necesitamos en nuestra mochila de montaña vendrá determinada por la duración de nuestro viaje, lo que queremos portar y el clima.

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Según el número de noches

No es lo mismo realizar una ruta de senderismo de un día, que una ruta de trekking de una semana. Así que la duración de tu viaje va ser un factor a tener muy en cuenta. Obviamente a mayor duración, mayor capacidad necesitaremos. Normalmente se suele tomar como referencia el número de noches que vamos a pasar fuera.

1-3 noches: mochilas de fin de semana (weekend). Capacidad de entre 30-50 litros.

3-5 noches: mochilas de para varios días (multiday). Capacidad de entre 50-80 litros.

Más de 5 noches: mochilas para viaje largo (Extended-trip). Capacidad de 70 litros o más.


Ahora bien, vemos que dentro de cada tamaño hay una horquilla bastante amplia. Por ejemplo, si me voy dos noches ¿me llevo una mochila de montaña de 30 o de 50 litros, o una intermedia?. Para decidir el tamaño perfecto de nuestra mochila de montaña debemos atender a otros aspectos.

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Otros factores

Si nuestra carga es básica, seguramente podamos optar dentro de cada horquilla (en función de los días de viaje), por la de menor tamaño. Pero, si además de lo habitual, debemos cargar con una tienda amplia, material específico para algún deporte o actividad, la mochila de trekking escogida deberá estar en la parte alta de la horquilla.

Hay objetos que, a pesar de no ser pesados, pueden ser muy voluminosos o poco compactos. Por lo que habrá que aumentar el tamaño de nuestra mochila de senderismo, si los queremos incluir.

Ten en cuenta si vas a necesitar hidratación durante la ruta. Quizás hayas conseguido que todo quepa en tu mochila de montaña a la perfección, pero ¿has llenado el depósito de hidratación?. Si vas a realizar una ruta de cierto recorrido, necesitarás llevar una cantidad de agua importante para el camino.

Puedes optar por el tipo bolsa camelbak (bolsas de agua) o botellas de agua, pero debes tener en cuenta este espacio. La primera opción es más recomendable, al adaptarse más al espacio disponible. Ten en cuenta también el espacio que ocupará la comida que portes para el camino.

Si además de nuestra ropa y avituallamiento tenemos que llevar la de nuestro hijo/a, o la de algún otro acompañante, también es mejor decidirse por los tamaños más grandes.

El clima juega un papel relevante. Si la previsión meteorológica es un tiempo soleado y cálido, necesitaremos menos espacio. La ropa ocupará menos, pero también nuestro saco y tienda de campaña podrán ser más ligeros, lo que supone un gran ahorro de espacio. Pudiendo escoger una mochila de montaña más pequeña.


2. Características funcionales de las mochilas de montaña

Estructura interna

La gran mayoría de mochilas de trekking modernas poseen una estructura interna, que dota a la mochila de estabilidad. Esta estructura nos permite mantener el equilibrio en terrenos irregulares y repartir el peso correctamente. Evitando caídas o lesiones.

Los modelos de mochilas de senderismo más antiguos traían esta estructura en el exterior. Se puede apreciar en algunos modelos en los que vemos una especie de varillas por fuera. La ventaja de las mochilas de estructura externa es que (normalmente) se puede retirar, si queremos que la mochila se quede totalmente flexible.

De todos modos, esta ventaja tenía sentido cuando la estructura de las mochilas era pesada. Actualmente, las ballestas y varillas de las mochilas de senderismo modernas son de materiales muy ligeros,  siendo innecesario retirarlas. De ahí que, salvo situaciones muy particulares, lo mejor es optar por una mochila de montaña con estructura interna.


Ventilación

Caminar durante horas por la montaña implica sudar. Normalmente tenemos este factor en cuenta en nuestra ropa, pero también es importante en nuestra mochila. Una mochila de montaña con sistema de ventilación nos ahorra mucha incomodidad en el camino.

Uno de los más eficaces es una especie de malla en tensión colocada en la zona de la mochila más pegada a nuestra espalda. Es como una especie de trampolín que deja unos centímetros de holgura entre nuestra espalda y la mochila. Así, permite que el sudor (que en un primer momento es vapor) pueda salir libremente. Evitando que este de condense en gotas en nuestra espalda.

características mochila de montaña

Accesos rápidos

¿Quién no ha tenido la experiencia de querer una camiseta que justamente está en el fondo de la mochila?. Obviamente lo ideal es hacer una buena planificación de nuestra mochila de montaña, pero los cambios de tiempo o de circunstancias durante el viaje son frecuentes. 

Aun con la mochila mejor ordenada, podemos necesitar algún útil inaccesible desde la abertura principal. De este modo, es fundamental que además de la clásica abertura superior, la mochila cuente también con abert​​​​uras centrales o laterales que nos permitan acceder a cualquier recoveco.

Dicho esto, no te fíes simplemente porque veas que la mochila de montaña trae muchas cremalleras. Las aberturas deben estar en lugares que efectivamente te permitan de forma fácil coger lo que deseas.

Bolsillos

Lo dicho anteriormente con las aberturas principales, se puede aplicar también a los bolsillos. Hay mochilas de montaña con muchos bolsillos, pero que carecen de utilidad. Para saber el número de bolsillos que necesitas y su tipo lo ideal es estudiar el equipaje que vas a cargar. Pero hay algunos generales que le vienen bien a casi cualquier senderista o corredor de montaña.

-Bolsillos lateras elásticos

Son aquellos que se encuentran a la altura de los riñones y que no poseen cremallera. Se mantienen planos si no llevamos nada en su interior y se ajustan a los objetos que introducimos en ellos. Son muy útiles para llevar botellas de agua, las varillas de la tienda de campaña u otros objetos sueltos que queremos tener accesibles a lo largo del camino.

-Bolsillos de cinturón

No todas las mochilas de trekking los traen, pero son de gran utilidad. Son bolsillos que se encuentran en el cinturón que ajusta la mochila de montaña a nuestra cadera. Su tamaño suele ser reducido, pero resultan ideales para dinero, documentos, móvil, etc.


Es el mejor lugar para llevar objetos valiosos que necesitamos tener siempre accesibles. Al estar colocados en la zona delantera, podemos coger cualquier objeto de su interior, pero también dificultar que los ladrones pueden alcanzar nuestras pertenencias, sin ser vistos.

-Bolsillo para pala

Sí este es su nombre (en inglés shovel pocket), pero no es necesario que lleves una pala en él. Se trata de un bolsillo que se encuentra en la parte más exterior (la más alejada de nuestra espalda)de la mochila de montaña.

 Suele tener muy poco ancho pero una profundidad grande. A veces tiene cremallera, que permite un cierre total. Pero, en otras ocasiones es una simple tela cosida por la parte inferior y abierta en el resto que se cierra únicamente con una o dos correas. Tradicionalmente este bolsillo fue diseñado para guardar en su interior una pala para quitar nieve, pero se puede usar para tener accesible objetos ligeros como una chaqueta o un mapa.

-Bolsillos delanteros

Este bolsillo se suele encontrar en el mismo lugar que el bolsillo de pala (zona más alejada de nuestra espalda). Es un pequeño bolsillo en el que podemos introducir pequeños objetos. Mejor no introducir en este bolsillo objetos valiosos, ya que al no estar dentro de nuestro campo visual, los ladrones pueden tener más fácil acceder a ellos.


Mochila extraíble

Existen mochilas de trekking divisibles. Esta posibilidad la ofrecen sobre todo las mochilas de trekking de mayor tamaño. Consiste en poder extraer un compartimento de la mochila de montaña que funciona como riñonera o mochila independiente. Esta característica puede ser de gran utilidad cuando planificamos un viaje de muchos días, pero en el que vamos a hacer alguna excursión de un único día. Así podremos llevar únicamente lo que necesitamos para esa jornada, sin necesidad de cargar con toda la mochila de montaña.


Compartimento para saco de dormir

Este compartimento para el saco de dormir suele estar en la parte inferior de la mochila. Aunque normalmente suelen ser bastantes amplios, asegúrate de que cabe tu saco de dormir en particular. Si no necesitas saco de dormir en tu travesía, puedes usar este compartimento para otro equipamiento que quieras tener accesible y que sea voluminoso, como por ejemplo una chaqueta gruesa.

loque debe tener una mochila de montaña

Relleno o acolchado para cadera y lumbares

Las partes de nuestro cuerpo que más pueden sufrir cuando llevamos una mochila de montaña son las vértebras  lumbares y la cadera. Por este motivo, muchas mochilas llevan un acolchado en estas zonas. Este relleno permite que la mochila descanse sobre nuestro cuerpo de un modo más anatómico, evitando incomodidades durante el viaje.


Puntos de enganche


Prácticamente no hay mochila de senderismo que se precie que no tenga puntos de enganche. Estos son fundamentales si queremos portar los bastones de trekking, un piolet, un casco o cualquier otra herramienta. Algunas mochilas de trekking llevan además unas cintas (en inglés recibe el nombre de daisy chain) cosidas a lo largo del exterior que crean múltiples lazos a modo de enganche


Protector de lluvia

Las mochilas de montaña son por norma impermeables. Sin embargo, ante un gran chaparrón, el agua puede terminar penetrando por las cremalleras o las costuras. 

Para mantener nuestras pertenencias a salvo de la lluvia, muchas mochilas vienen con una funda de lluvia. No te preocupes si no la ves a simple vista, lo más probable es que venga en el bolsillo donde va el saco de dormir (parte inferior de la mochila). Esta funda queda ajustada a la mochila, protegiéndola de la lluvia.

Estas fundas funcionan bien en condiciones de lluvia, pero pueden fallar cuando a esta se le suma el viento. Un fuerte ráfaga puede hacer que la funda salga disparada, dejando nuestra mochila expuesta a la lluvia. Una alternativa es llevar el material de dentro de la mochila en sacos impermeables, sobre todo aquel que se puede ver más afectado por la lluvia (por ejemplo una cámara de fotos) o que necesitaremos usar seco (saco de dormir y ropa).


Reservorio de hidratación

Más arriba hablábamos de que es importante dejar espacio para la bolsa de hidratación. Como comentábamos, se trata de una especie de saco de plástico plano donde podemos almacenar agua (de ahí que una de las marcas más conocidas sea llame camelbak). Se ajusta en la parte de la mochila más pegada a nuestra espalda y de él sale un tubo que se alarga hasta el exterior permitiéndonos beber por él como si se tratase de una pajita.

Normalmente las mochilas de montaña no vienen con bolsa de agua, pero sí deben traer el espacio para colocarla y el orificio por donde debe salir la manguera al exterior. El orificio suele ser pequeño y rematado en plástico para que el agua de la lluvia no se cuele por el interior. Habitualmente tiene también dibujado el símbolo de una gota de agua.

3. Ajuste de la mochila de montaña 

No solo hay tallas para las zapatillas o la ropa. Las mochilas también tienen tallas. Hay modelos que solo tienen una talla, pero cada vez hay más marcas que desarrollan varios tallas para adaptarse a todos los cuerpos. De todos modos, hay que ser precavidos con las tallas entre diferentes modelos, pues en función de la marca y modelo puede haber variaciones.

¿Cómo escoger nuestra talla de mochila de montaña?

Un fallo habitual a la hora de escoger la talla de mochila de montaña es basarnos en nuestra altura. A más altura, más talla, pero esto es un error. Lo que debemos medir no es nuestra altura total, sino la longitud de nuestro torso. Para que esta tarea sea más precisa, debemos pedir ayuda a otra persona y usar una cinta métrica.

Primeramente debemos poner la cinta métrica longitudinalmente a nuestra columna vertebral. El inicio lo situaremos a la altura de los hombros y el final a la altura de la parte alta de los huesos de nuestra cadera. Anotamos la medición en centímetros y buscamos en la siguiente tabla que tamaño necesitamos:

<40 cm Extra-pequeña (XS)

41-45 cm pequeña (S)

46-50 cm mediana (M)

>50 cm grande (L)

Esta tabla es orientativa, pues en función de la marca y el modelo puede haber variaciones.

Aunque existen modelos de mochila de montaña que traen arneses adaptables a diferentes tallas, estos comportan un mayor peso, por lo que suele ser mejor idea buscar un modelo de nuestra talla.

Una vez escogida la talla debemos ver que la correa del pecho y el cinturón de la cadera son suficientemente largos para nosotros. Normalmente no hay problema en este aspecto pues suelen tener longitudes muy grandes. De todos modos, si el cinturón de la cadera no se ajustase correctamente a nuestro cuerpo, podemos optar por escoger una mochila con la posibilidad de intercambiar el cinturón. Algunos modelos permiten comprar otro cinturón que se ajuste mejor a nuestro cuerpo.

averiguar la talla de mochila

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